Se nos había ocurrido ponerle a la página “bípedos implumes”, pero ya nos habían ganado de mano, lástima, porque la expresión es burlona, tiene su tradición y era más que apropiada para el asunto que nos convoca. Por otra parte, parece que coliflor no goza de muy buen prestigio, via libre para un buen uso del nombre, entonces. Nos tranquiliza que se trate de una variedad de col cuyo origen y consumo se remontan a los comienzos de las primeras civilizaciones mediterráneas. Al igual que los avatares que originaron la subjetividad occidental, Honi soit qui mal y pense. Eso sí, a “implumes” no quisimos renunciar.

remedo del animal arrojado por Diógenes
No hay comentarios:
Publicar un comentario